Prurito Asociado A  Enfermedad Renal Crónica

El prurito asociado a la enfermedad renal crónica o prurito urémico sigue siendo un problema frecuente y muy molesto en los pacientes con enfermedad renal en estado terminal.

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La intensidad del prurito urémico oscila entre una comezón esporádica a un picor que impide el descanso noche y día. Inicialmente, el aspecto de la piel no muestra cambios importantes exceptuando una cierta resequedad en la piel, pero pronto se pueden observan excoriaciones debido al continuo rascado por parte del paciente.

La distribución de las lesiones casi siempre es la misma, siendo frecuentes en las zonas en las que el paciente puede rascarse y ausentes en las áreas de la espalda donde no lo puede hacer fácilmente. Hasta la mitad de los pacientes con enfermedad renal crónica o con prurito urémico muestran que el prurito es generalizado en todo el cuerpo, mientras que el resto de pacientes lo localizan preferentemente en la espalda, cara y brazos. Una cuarta parte de los pacientes con enfermedad renal en estado terminal presenta un prurito más severo durante o inmediatamente después de terminar su sesión de diálisis.

Causas

No ha sido posible dilucidar del todo la causa pero se han tenido en cuenta varias hipótesis:

a)  Hormona Paratiroidea.

Varios estudios posteriores no pudieron confirmar esta teoría. Sin embargo esta sostiene la teoría de que los culpables del prurito son los cristales de fosfato cálcico que precipitan cuando los niveles en sangre de calcio y fósforo son muy elevados, siendo estos los que ocasionen directamente el prurito.

b)  Prurito Asociado A Histamina

Otra de las hipótesis es conocida como la hipótesis histaminérgica, basada en una liberación de histamina por los mastocitos, tampoco se sostiene dado que el prurito urémico no es aliviado por los antihistamínicos.

c)  Resequedad De La Piel (Xerosis)

El hecho de que el prurito sea más prevalente y más intenso en los pacientes con xerosis o resequedad de la piel ha permitido concluir que esta podría ser un factor agravante.

d)  Alteraciones Del Sistema Inmunológico

Existe una evidencia creciente de que el prurito asociado a la enfermedad renal crónica se debe más a desajustes sistémicos implicando el sistema inmunológico con sus correspondientes factores asociados a la inflamación como por ejemplo: la irradiación con luz ultravioleta de la mitad del cuerpo de un paciente con prurito genera alivio de la comezón lo que hace pensar que la radiación ultravioleta es un modulador de los linfocitos Th1 y Th2, reduciendo su expresión y con esto disminuyendo el prurito.

Tratamiento

Son muy pocas las alternativas que han mostrado efectividad real en el manejo del prurito y en su gran mayoría los tratamientos se orientan hacia el control de los síntomas. Dentro de los tratamientos más conocidos se encuentra:

Aplicación de ungüentos: Tacrolimus o ácido gamma-linolénico: Sin embargo, tanto con el tacrolimus como con el ácido linolénico el número de pacientes estudiados es demasiado escaso como para poder considerar que los tratamientos tienen efectividad certificada.

Tratamientos con otro tipo de medicamentos como naltrexona vía oral, con ciertos resultados, aunque no son lo suficientemente importantes como para considerarlo un medicamento de uso fundamental.

Fototerapia: La radiación UVB de banda ancha tiene una cierta efectividad en el tratamiento del prurito urémico, Sin embargo, el uso de la fototerapia es objeto de debate ya que se desconoce si su utilización a largo plazo puede estar asociada con la aparición de tumores malignos.

Conclusiones:

En vista de la evidencia obtenida no se tiene un tratamiento único para el prurito asociado a la enfermedad renal crónica, la mayoría de las veces el uso combinado de tacrolimus ungüento en zonas afectadas cada 12 horas y naltrexona tabletas 50 miligramos cada día ha generado buenos resultados..

Como medida general se debe evitar el uso en la piel de sustancias irritantes astringentes como son: jabones cáusticos con pH básico; talcos perfumados; perfumes muy fuertes o con alta oleosidad; uso de agua tibia o por el contrario muy fría.

Se aconseja en el baño diario con jabones con pH neutro (ejemplo ALLERGIBON), y preferiblemente que no sean perfumados.

Se debe usar cremas emolientes de forma frecuente pues estas favorecen al alivio del prurito. Esto debido a que la sequedad de la piel se considera un factor agravante del prurito.

Si usted padece de prurito asociado a la enfermedad renal crónica, en Nefrouros contamos con especialistas en el manejo de la enfermedad renal crónica y sus complicaciones que pueden orientar adecuadamente el diagnóstico y el manejo del prurito asociado a la enfermedad renal crónica.

GUILLERMO RODRÍGUEZ GUTIERREZ DE PIÑERES

Médico Internista Nefrólogo

Fundación Nefrouros Sede Pitalito

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