DIABETES MELLITUS Y ENFERMEDAD RENAL

La Diabetes Mellitus es una enfermedad que se produce cuando el páncreas no puede fabricar insulina suficiente o cuando ésta no logra actuar en el organismo porque las células no responden a su estímulo y se manifiesta con la elevación de los niveles de azúcar en la sangre.

Tener diabetes supone un riesgo mayor de sufrir otros problemas de salud, incluidos ataques cardiacos, infartos cerebrales, pérdida de visión, daño a los nervios y enfermedad de los riñones.

Las personas que desarrollan enfermedad renal secundaria a diabetes (nefropatía diabética) generalmente no presentan síntomas desde el principio, aunque la afección los pone en riesgo de desarrollar una enfermedad renal más grave.

Los riñones desempeñan un papel importante en el cuerpo: filtran la sangre, eliminan los productos de desecho y el exceso de sal y agua. Si los riñones se enferman, no cumplen su tarea y dejan la sangre contaminada.

Detectar la nefropatía diabética temprana puede alertarlo de que sus riñones están en peligro. Es importante tomar medidas para proteger sus riñones antes de que avance el problema.

En algunos casos, la nefropatía diabética puede causar que los riñones dejen de funcionar por completo. Si eso sucede, es necesario del inicio de diálisis o  trasplante de riñón.

SÍNTOMAS  DE LA NEFROPATIA  DIABÉTICA: 

 Generalmente no produce síntomas hasta que se pierde al menos el 75% de la función de sus riñones, y las personas que la padecen a menudo producen cantidades normales de orina. Para detectar la enfermedad, los médicos se basan en pruebas que miden los niveles de proteína en la orina y en los análisis de sangre para evaluar el nivel de función renal.

Cuando los riñones funcionan normalmente, impiden que la proteína se filtre a la orina, por lo que encontrar proteínas en la orina es una señal de que los riñones están en problemas. A menudo, las personas que tienen nefropatía diabética,  también tienen presión arterial alta.

FACTORES DE RIESGO: Tener historia familiar de enfermedad renal o pertenecer a ciertos grupos étnicos (afroamericano, mexicano, indio) puede aumentar su riesgo de desarrollar nefropatía diabética. Aunque no puede hacer nada para cambiar su historia familiar, existen varios factores que pueden aumentar su riesgo de desarrollar enfermedad renal diabética. Estas incluyen:

  • Tener niveles de azúcar en la sangre crónicamente elevados
  • Tener sobrepeso u obesidad
  • Fumar
  • Tener un problema de visión relacionado con la diabetes (retinopatía diabética) o daño a los nervios (neuropatía diabética)

DIAGNÓSTICO: Se recomienda realizar análisis de orina una vez al año en personas con diabetes mellitus tipo 1 cinco años después del diagnóstico. En personas con diabetes mellitus tipo 2 debe comenzar en el momento del diagnóstico.

En el análisis de orina se busca una proteína llamada albúmina. Si hay una gran cantidad de albúmina (proteína) en la orina, es muy probable que padezca enfermedad renal secundaria a la diabetes. Su médico le puede informar que tiene “microalbuminuria” o “albuminuria moderadamente aumentada”.

La misma prueba de orina que se usa para diagnosticar la enfermedad renal diabética también se usará de forma complementaria con otras pruebas para monitorear la condición de su enfermedad en el tiempo.

COMPLICACIONES DE LA NEFROPATIA DIABETICA: La complicación clave de la enfermedad renal diabética es la enfermedad renal más avanzada, conocida como Enfermedad Renal Crónica (ERC, por sus siglas). La ERC puede a su vez, progresar aún más, lo que eventualmente conduce a insuficiencia renal total y la necesidad de diálisis o trasplante de riñón.

TRATAMIENTO: Las  personas con diabetes a menudo se enfocan en mantener sus niveles de azúcar en la sangre en los rangos adecuados. Si bien es importante controlar el azúcar en la sangre, controlar la presión arterial es también muy importante. Esto se debe a que el alto nivel de azúcar en la sangre y la presión arterial alta funcionan conjuntamente para dañar los vasos sanguíneos y los sistemas de órganos. Por estas razones, las cosas más importantes que puede hacer para detener la enfermedad renal y protegerse contra otras complicaciones de la diabetes son:

  • Tomar decisiones de estilo de vida saludable (alimentarse sanamente, ejercitarse).
  • Mantenga su nivel de azúcar en la sangre lo más cerca posible de lo normal.
  • Mantenga su presión arterial por debajo de 140/90, si es posible.

Cambios en el estilo de vida: Cambiar el estilo de vida puede tener un gran impacto en la salud de tus riñones. Las siguientes medidas son recomendadas para todos, pero son especialmente importantes si tiene enfermedad renal secundaria a diabetes:

  • Limite la cantidad de sal que come.
  • Si fuma, deje de fumar.
  • Baje de peso si tiene sobrepeso u obesidad.
  • Controle los niveles de azúcar en la sangre: Mantener los niveles de azúcar en la sangre cerca de lo normal puede ayudar a prevenir las complicaciones a largo plazo de la diabetes mellitus. Para la mayoría de las personas, un objetivo para la glucemia en ayunas y para los niveles de glucosa en sangre antes de cada comida es de 80 a 120 mg/dL, sin embargo, estos objetivos pueden necesitar ser individualizados.

Una prueba de sangre llamada hemoglobina glicosilada (o glicada), también se usa para controlar los niveles de azúcar en la sangre; el resultado proporciona un promedio de niveles de azúcar en la sangre durante los últimos tres meses. Por lo general, a nivel mundial se recomienda sostener niveles de hemoglobina glicosilada de 7% o menos. Esto corresponde a un promedio de glucosa en sangre de 150 mg/dL (8,3 mmol/L). Incluso pequeñas disminuciones en la hemoglobina glicosilada reducen el riesgo de complicaciones relacionadas con la diabetes hasta cierto punto.

  • Controle la presión arterial alta: Muchas personas con diabetes tienen hipertensión (presión arterial alta). Aunque la presión arterial alta causa pocos síntomas, tiene dos efectos negativos: estresa el sistema cardiovascular y acelera el desarrollo de complicaciones diabéticas del riñón y el ojo. Su médico puede diagnosticar la presión arterial alta midiendo la presión arterial de manera regular.

El tratamiento de la presión arterial alta varía. Si tiene hipertensión leve, su médico puede recomendarle exclusivamente cambios en su estilo de vida orientados a perder peso, hacer ejercicio, disminuir la cantidad de sal en la dieta, dejar de fumar y disminuir el consumo de alcohol. Estas medidas a veces pueden reducir la presión arterial a la normalidad. Si estas medidas no son efectivas o si su presión arterial debe reducirse rápidamente, probablemente le recomendará uno de varios medicamentos para el control de la presión arterial.

Una lectura de la presión arterial por debajo de 130/80 es el objetivo recomendado para la mayoría de las personas con nefropatía diabética, especialmente si tiene más de 300 mg de albúmina (proteína) en la orina por día.

 Medicamentos para la presión arterial: la mayoría de las personas con nefropatía diabética necesitan al menos un medicamento para reducir su presión arterial. Se pueden usar varios medicamentos para este propósito, pero un grupo de medicamentos conocidos como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (inhibidor de la ECA abreviado) o aquellos fármacos conocidos como bloqueadores del receptor de la angiotensina (BRA) se usan con mayor frecuencia.

Los inhibidores de la ECA y los BRA son particularmente útiles para las personas con enfermedad renal secundaria a la diabetes, porque disminuyen la cantidad de proteína en la orina y pueden prevenir o retrasar la progresión de la enfermedad renal relacionada con la diabetes. De hecho, los beneficios renales de los inhibidores de la ECA y los BRA son tan sólidos los médicos  a veces los recetan para las personas con enfermedad renal diabética que tienen presión arterial normal.

Después de comenzar el tratamiento y los cambios en el estilo de vida para detener la enfermedad renal, deberá repetir las pruebas de orina y sangre para determinar si los niveles de proteína en la orina han mejorado. Si los niveles de proteína en la orina no han mejorado o si su función renal ha empeorado, su médico podría necesitar ajustar sus medicamentos o recomendar otras estrategias para proteger sus riñones.

 OTRAS COMPLICACIONES DE DIABETES: Si los pasos que debe seguir para proteger sus riñones suenan abrumadores, tenga esto en cuenta: Controlar el nivel de azúcar en la sangre y la presión arterial puede ayudar a reducir el riesgo o la gravedad de varias otras complicaciones de la diabetes debilitantes, que incluyen:

  • Pérdida de visión (debido a la retinopatía diabética).
  • Daño nervioso (llamado neuropatía diabética).
  • Accidente cerebrovascular y ataque cardíaco (ambos pueden ser fatales).

PREVENCIÓN: Las mismas medidas que se usan en el tratamiento de la nefropatía diabética también son útiles para prevenirla. Eso es cierto para las opciones de estilo de vida mencionadas anteriormente, así como para el control estricto de los niveles de azúcar en la sangre y la presión arterial.

Dra. Shirley M. Pineda T.

Médico Internista – Nefrólogo

Unidad Renal Nefrouros Sede Montería

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